Al conocer mis propios miedos y debilidades, enfrentarlos y modificar las conductas que no contribuían a mi evolución, se me definió la manera de tratar holísticamente la enfermedad de los otros. Comprendí, entre otras cosas, que la recuperación de una persona es mucho más que suprimir el dolor; que las relaciones nocivas, la alimentación inadecuada, el miedo y los pensamientos negativos, son los verdaderos enemigos de nuestra salud; y que la fe es el mejor vehículo para recuperarla. La fe en Dios, en una religión, en el universo, en algo o en uno mismo. Creer que es posible sanarte y que te lo mereces es clave.

Mi propósito y compromiso, así como el de quienes trabajan conmigo, es dar lo mejor de nosotros para tu sanación, entregando una atención cercana, de calidad y centrada en ti.

Un abrazo,
Juan Carlos Sánchez

arboles de la sabiduria